Las tintas que se utilizan para imprimir imágenes o textos en los materiales denominados bioplásticos tienen que tener las mismas características de degradación que los materiales en los que se imprimen, es decir, deben de ser también compostables conforme a la norma EU 13432.
Un producto compostable no debe contaminar en su degradación y además ésta debe de ser rápida, es decir, que no esté dando vueltas y vueltas por el planeta.
Las tintas compostables no tienen de momento la gama completa de pantones, con lo que la imagen corporativa debe de aceptar pequeñas diferencias de color, la mayoría de las veces imperceptibles, otra alternativa es aceptar colores base, como negro o rojo…
Se observa en el mercado algunas empresas que venden materiales compostables con impresiones en excelente cuatricromía, esto significa que están utilizando tintas químicas……..con lo que el producto final pierde su sostenibilidad y queda fuera de la economía circular, sin posibilidad de revalorización.
La exigencia de una certificación del producto puede ser la solución para evitar engaños.